La Bastida de les Alcusses fue una de las ciudades más importantes del norte de la Contestania ibérica en el siglo IV a. C. Sin embargo, se desconoce su nombre, así como las causas históricas que motivaron su destrucción y abandono alrededor del 325 a.C., después de una corta existencia de apenas 100 años, en el período de máximo apogeo de la Cultura Ibérica.
domingo, 3 de febrero de 2013
domingo, 6 de enero de 2013
Visita a Vilafamés
Vilafamés es un municipio de Castelló, situado en la comarca de la Plana Alta. Dista 25 km de la capital provincial, Castelló de la Plana.
Ocupa una posición estratégica sobre lo alto de una mole que forma parte de uno de los contrafuertes septentrionales de la Serra de les Conteses. Esta ubicación le confiere amplias vistas sobre el llano que se extiende a sus pies, y los paisajes circundantes. A la vez que su posición, a medio camino entre las tierras del interior y el litoral, hace que el municipio disponga de las características propias de una población de interior con las ventajas que supone su proximidad a la costa.
Las primeras evidencias de ocupación del entorno de Vilafamés, se centran en los hallazgos arqueológicos realizados en el Cova de Dalt del Tossal de la Font, donde se localizaron restos antropológicos con una antigüedad de 80.000 años. Una continuidad en la ocupación del medio estaría reflejada en la Cova de Matutano, yacimiento del Paleolítico Superior, con una antigüedad entre el 14.000 y el 11.000 BP.
Ya en el núcleo urbano de Vilafamés, tenemos las manifestaciones pictóricas del Abric del Castell, conjunto de pintura rupestre esquemática datada en periodo Eneolítico. Además existen diseminados por el término municipal gran cantidad de asentamientos de diversos periodos como el ibérico, con el máximo exponente en el yacimiento dels Estrets-el Racó de Rata, o con posterioridad cronológica los de época romana.
La continua y densa población del territorio alrededor de Vilafamés, nos indican la idoneidad del lugar para la ocupación humana desde tiempos prehistóricos.
Por lo que respecta al núcleo urbano, el mismo topónimo Vilahameç, Beniffamez, denota su origen en época musulmana. De este periodo se conservan entre otros elementos, la cimentación del castillo que corona el cerro sobre el que se asienta el municipio y el trazado urbano de la zona contigua al mismo, de estrechas callejuelas tortuosas, donde la vegetación que mantienen los vecinos, las viviendas encaladas y la propia fisonomía, convierte a esta zona antigua en un remanso de paz y tranquilidad.
Quedan asimismo vestigios de las antiguas fortificaciones constituidas por lienzos de muralla y restos de torres.
Este recinto primitivo de Vilafamés englobaría la parte alta de la población, más concretamente el castillo y la zona anexa del Quartijo, antiguo Ayuntamiento, iglesia de la Sangre, hasta las calles Hospital y Torreta, formando un espacio más o menos cuadrangular.
domingo, 9 de diciembre de 2012
LA CRUZ DE LOS TRES REINOS
Estupenda jornada por tierras del Rincón de Ademuz. Una zona por la que nos prodigamos más bien poco y que merece ser disfrutada en plenitud. Nos ofrece rincones de gran belleza, bosques intactos de pinos silvestres, sabinas, algunas centenarias, vegetación de ribera, prados de alta montaña, y poblaciones en las que se respira paz y tranquilidad.
La Cruz de los Tres Reinos, punto de confluencia de los antiguos reinos de Aragón, Castilla y Valencia. Como hiciera Cavanilles en el siglo XVIII, en este punto podemos sentarnos en Valencia y poner un pie en Aragón y el otro en Castilla.
Varios senderos bajo la denominación de PR-CV 131, en todas sus variantes, recorren el Rincón de Ademuz.
Para llegar a este enclave seguiremos en parte el PR-CV 131.1 al que añadimos una bonita propina.
Salimos desde el pueblo de Arroyo Cerezo, perdido en los límites de esta isla que es el Rincón de Ademuz. Llegar es relativamente fácil y las carreteras están en muy buen estado. Desde Ademuz iremos por la N-330 hasta Torrebaja. Allí tomamos la N-420 hacia Cuenca. A los doce kilómetros veremos un desvío a la derecha con indicación de Hontanar-Veguillas de la Sierra y Arroyo Cerezo (CV-483) y en cuatro kilómetros llegamos al inicio de la ruta. Conviene acercarse en coche hasta el Barrio de Arriba, donde acaba la carretera y desde donde comenzaremos a caminar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)















































































